¡¡Mi hijo pega!! ¿Qué hago?

En esta nueva entrada quiero compartir con ustedes una consulta que me hizo una madre a través del blog. Espero que les sirva, ya que es un tema que, como padres, nos causa mucha angustia.


Consulta:

“¡Hola!Me encantó tu página, me ha servido mucho ahora que tengo un hijo de dos años y estoy embarazada otra vez.Oye quería pedirte consejos para qué hacer cuando mi hijo le pegue a otros niños.


Es un niño muy consentido y casi siempre está con puros adultos aunque si convive con niños en clases de estimulación temprana y natación. De todos modos veo como una constante el que cuando se siente “invadido” ya sea porque se el acercan, el quiere un juguete, o por mera frustración pega. Yo la verdad estoy frustrada porque lo he puesto a pensar alejándolo de la situación, lo he regañado, le he pedido con amor y nada más no funciona. Seguramente tú me podrás dar algunos buenos tips.

Saludos y un abrazo. D”

Hola D. Tu  pequeño está atravesando por una etapa llamada “Pensamiento egocéntrico”,  que va desde 0 a 6 años de edad; todo lo ve desde su punto de vista y sólo puede ver lo que
él siente, desea y quiere. Lo demás no existe.

Un ejemplo de esto es cuando a los niños pequeños les pides que se escondan,  se tapan los ojos y creen  que ya se escondieron porque ellos no ven nada.

Por otro lado, recuerda que tu pequeño todavía no puede expresar adecuadamente sus emociones que, en este caso, sería el  “enojo” y “frustración”  de que “invadan su espacio” o le “quiten su juguete favorito”.

Al  saber en qué etapa se encuentra tu hijo podemos comprender que  es lo que puede estar sintiendo y pensando y así poder  ayudarlo poco a poco para que  exprese su enfado de manera adecuada. Te recomiendo que entres al post: “ Las niñas bonitas no se enojan”, para ver qué actividades puedes utilizar con tu pequeño. 

¿Y qué hago cuando pega mi hijo?



¡No preguntes, enséñale!
Cuando pegue tu pequeño,  NO le preguntes : “¿Porque le has pegado a Juan?” tu hijo en realidad no  sabe por qué le pegó a Juan,  sólo  quería su juguete o que lo dejaran en paz.  Tampoco le pegues en la mano. Mejor ponte a su altura y dile con voz  muy firme y muy seria: “¡A Juan NO le gusta que le peguen¡” y a continuación le dices “  Veo que estas enojado porque tu quieres la pelota, ahora es el turno de Juan y luego te tocará a ti”.


Reparar el daño “ La pomada mágica”

En el parque o en reuniones familiares siempre se escucha a lo lejos una mamá o un papá diciendo  a su hijo “ ¿Por qué le has pegado?, ¡eres muy malo! dale un beso… que le des un beso!  y el niño de dos años se niega rotundamente.  Y le vuelve a decir el papá: “Si no le das un beso, estas castigado”.   


Una buena manera de enseñar a tu hijo a que repare y a que sane el dolor que ha causado al pegar es por medio de “la pomada mágica”. Dale a tu pequeño un tubito de Arnidol, Coméntale a tu hijo que le ponga  pomada  a “Juan” para que ya no le duela.  



También pueden jugar con un muñeco, y que tu hijo le ponga “pomada mágica”(Anidol) . Creo profundamente que debemos enseñar  a nuestros hijos las consecuencias de sus actos y de cómo reparar.  


Sé que como padres es un poco cansado y frustrante  tener que repetirlo una y otra vez,  creemos que no funciona y a la quinta vez lo dejamos de hacer. Pero no te desanimes, con constancia y amor  verás que valió la pena.

Recuerda:


Algo importante que debes tener claro es que, cada vez que tu pequeño pegue, será una gran oportunidad para enseñarle que es normal que se enoje pero que NUNCA debe de hacer daño a otros. 

Síguenos: 
Anuncios

La mesa es mala, mala, mala.

Hacía tiempo que no oía a un papá decir: “¿Le pegamos a la mesa por pegarte?” cuando su pequeño se pega con un mueble o cualquier cosa que esté a su alrededor y está llorando. Pero la semana pasada la escuché varias veces dentro de nuestros talleres y quería escribir mi opinión sobre esta frase.


Creo que es algo que nos enseñaron nuestros papás y, a nuestros padres, nuestros abuelos. “Es una “buena” manera de distraerlos y que se les “olvide” el golpe”, me comenta una mamá. Yo me pregunto: ¿La mesa realmente le pegó al niño o el niño se pegó con la mesa? Nosotros aprendemos a través del ensayo y error. Por supuesto que tu pequeño, que está aprendiendo a caminar, escalar, saltar, moverse…, se caerá y se pegará una y otra vez contra objetos. A veces podremos salvarlo de varias caídas, pero no podemos estar todo el tiempo junto a él para “salvarlo”. Te aseguro que la próxima vez que pase por la mesa, lo hará con más cuidado; quizás se volverá a pegar, pero aprenderá a poner las manos para no darse en la cabeza. Él encontrará la manera de no lastimarse.


Al decirle: la “mesa es mala”, no le estamos haciendo responsable de sus actos; le echamos la culpa a la mesa. Además,  le enseñamos que para resolver la situación tenemos que pegar: “tenemos que pegarle por malo”.  Con esta acción hay un problema: pegamos a la mesa y, luego, regañamos a nuestro hijo porque pega a otros niños. ¿Realmente le queremos enseñar esto a nuestros hijos?  ¿ Estaremos mandando un mensaje contradictorio?


En el post:  ¡No pasa nada! ¡CLARO QUE PASA; ME HICE PUPA! (haz click para ver el post), hablo sobre cómo aprovechar esos momentos para explicarle al niño sobre los sentimientos:  cuando uno se hace daño, se asusta y, por eso, lloramos. De esta manera estamos fomentando la inteligencia emocional de nuestro pequeño.  Hablo también sobre la “pomada mágica”(puede ser el árnica Arnidol), la cual pueden utilizar, poniéndosela con sus deditos juntos en la zona “dañada”, en lugar de pegarle a la mesa. 
Síguenos:

¡No pasa nada! ¡CLARO QUE PASA; ME HICE PUPA!

Hace unos días estaba haciendo  mi  cama cuando, de repente, decidió mi dedo chiquito del pie chocar con  la pata de la cama. (/&%/&%$(/&%(/&%=)(/(&%$##!#&//(()))=(/&%$##(/&%##”).
Traducción: Sentí que mi dedo pequeño se convertía en fuego, fuego que  corría por  todo mi cuerpo y salía por mis orejas y por mi garganta al gritar:”aaaaaaaaaaaaaaaaaaaauchhhh”.
Después me tiré a la cama y toqué mi lindo dedo para confirmar si seguía en su lugar. Al confirmar que continuaba en mi pie derecho, me revolqué en mi cama y pensé: ¡Qué doloooooor! ¿Cómo algo tan pequeño puede causar tanto daño al chocar con una pata insignificante de mi cama?

Esto me hizo pensar cuando mis pequeños se caen o se hacen daño y las veces que les he dicho: ¡NO PASA NADA! Confieso que si alguien me dijera  algo así cuando estaba en mi “pequeño” accidente con mi “minúsculo” dedo… tendría ganas de “estrangularlo”  ¿Cómo que no pasa nada? Claro que pasa: casi se me “cae” el dedo. ¡ME DUELEEEEEEEEEEEEEEEE!

Hace 4 años que llegué a Madrid y unas de las palabras que primero aprendí y que me encanta es: “PUPA”. Quiere decir que cuando un niño  se cae o se pega y se hace daño se hace “pupa”. 



Creo que una de las frases que más se escucha,  cuando un niño se hace “pupa” en la casa,  en el parque o, incluso, en los talleres de cReCeR jUnToS cOn ArTe, es:  ¡NO PASA NADA!

La utilizamos tanto cuando nuestro hijo se ha hecho daño como cuando no le ha pasado nada tras un “incidente” en el que se ha asustado y necesita un abrazo o un beso.

Cuando sucede esto, aprovecho esos momentos para explicarle sobre los sentimientos: cuando uno se hace daño, se asusta y por eso lloramos. De esta manera también estamos fomentando la inteligencia emocional de nuestro pequeño.

Siempre tengo a la mano  la “pomada mágica”, en España es el Arnidol, es un producto 100% natural, ya que su composición es a base de plantas naturales (Árnica y Harpagofito). Tiene un formato stick que les encanta a los niños.



Motivo al pequeño para que me diga dónde tiene la “pupa”. Luego le ayudo a utilizar sus deditos  y  juntos ponemos  la “pomada mágica”: Arnidol. en la zona “dañada”. ¡VERÁS QUÉ PRONTO SE LE ALIVIA EL DOLOR!

Recuerda:

En lugar de decirle: NO PASA NADA, mejor dile: Veo que te caíste y te duele. ¿Te pongo pomada mágica y seguimos jugando? Y es que siempre debemos recordar: ¡QUE Sí PASAAAA! 


Síguenos: 

Miedo a la oscuridad. Parte 1

¿Quién no ha sentido miedo en algún momento? ¿Quién tenía miedo cuando era pequeño?  

Yo me acuerdo que tenía la seguridad que había un “ser extraño” viviendo debajo de mi cama. Por eso siempre trataba de dar un salto enorme desde mi cama a la puerta de mi habitación y así no se daba cuenta de que llegaba a dormir o que me levantaba.  También tenía la seguridad de que, si tenía mucho miedo, podía llamar a mi papá y el venía a supervisar  que el “ser extraño” ya se había ido y podía seguir durmiendo.


Todos los niños sienten miedo: son evolutivos, específicos de cada etapa y van cambiando de acuerdo con el desarrollo cognitivo de cada niño. Es normal que, a lo largo de su desarrollo, tu pequeño vaya a pasar por varias etapas donde puede tener uno o más temores. Recuerda que cada niño lo vive y reacciona ante ellos  de diferente manera.




Aparece, aproximadamente, a los dos años de edad y desaparece alrededor de los nueve años. El miedo a la oscuridad es una combinación de varios tipos de miedos, como miedo a monstruos, soledad, separación, etc.

La oscuridad, por sí sola, no es amenazante pero se asocia con acontecimientos de miedo. Por ejemplo: El monstruo hace ruido en la noche cuando te vas a dormir. Influyen también situaciones tales como truenos, viento que mueva las persianas, etc.


¿Qué hacer?


  • Ponernos en el lugar de nuestro hijo y reflejar el sentimiento de miedo (veo que estás asustado…).
  • Estar tranquilos, sin mostrar (al menos delante de él) preocupación o angustia.
  • No forzar al niño a hacer las conductas que teme.
  • Cuando tu pequeño no quiera entrar a la habitación, porque tiene miedo, que entre el papá primero a oscuras. Para enseñarle que está a “salvo”.  ¡El confía en ti!
  • Cuando esté llorando tú pequeño, entrar a la habitación sin encender la luz.
  • Juega con tu pequeño con la luz apagada, con linternas, estrellas etc.
  • Habla con sobre la noche, la luna, estrellas…  

Más adelante veremos más actividades para que puedas trasmitirle seguridad y comprensión a tu hijo en esta etapa y, así, ayudarle  a desarrollar una sana y sólida autoestima y autonomía; de esta manera, podrá enfrentarse, a su tiempo, a todos  los miedos propios de la edad.


Actividad:




Material:
  • Cartulina azul, negra y marrón.
  • Cuadritos de papel aluminio.
  • Pegamento.
  • Pincel.
  • Celo/Diurex
  • Pegamento con purpurina
  • Tijeras.
  • Linterna.

En acción:


1.     Apaga la luz y solo con una linterna o una pequeña luz, puedes contarle el cuento y hacer la manualidad.


2.     En la cartulina azul, marca un círculo y recórtalo…
3.     En la cartulina marrón, también dibuja un círculo, pero no lo recortes.

4.     Dile a tu pequeño que coloque un poco de  pegamento dentro del círculo y pegue los cuadritos de papel aluminio.  


5.     Con  el celo/diurex une la cartulina azul con la cartulina marrón.

6.     La cartulina negra, la colocas en medio de las dos cartulinas. De esta manera puede moverla y hacer que la luna aparezca y desaparezca.


7.     Con el pegamento con purpurina, invita a tu pequeño hacer unas estrellas alrededor de la luna.


VIDEO:


Síguenos en:



¡No pasa nada! ¡CLARO QUE PASA; ME HICE PUPA!

Hace unos días estaba haciendo  mi  cama cuando, de repente, decidió mi dedo chiquito del pie chocar con  la pata de la cama. (/&%/&%$(/&%(/&%=)(/(&%$##!#&//(()))=(/&%$##(/&%##”).
Traducción: Sentí que mi dedo pequeño se convertía en fuego, fuego que  corría por  todo mi cuerpo y salía por mis orejas y por mi garganta al gritar:”aaaaaaaaaaaaaaaaaaaauchhhh”.
Después me tiré a la cama y toqué mi lindo dedo para confirmar si seguía en su lugar. Al confirmar que continuaba en mi pie derecho, me revolqué en mi cama y pensé: ¡Qué doloooooor! ¿Cómo algo tan pequeño puede causar tanto daño al chocar con una pata insignificante de mi cama?

Esto me hizo pensar cuando mis pequeños se caen o se hacen daño y las veces que les he dicho: ¡NO PASA NADA! Confieso que si alguien me dijera  algo así cuando estaba en mi “pequeño” accidente con mi “minúsculo” dedo… tendría ganas de “estrangularlo”  ¿Cómo que no pasa nada? Claro que pasa: casi se me “cae” el dedo. ¡ME DUELEEEEEEEEEEEEEEEE!

Hace 4 años que llegué a Madrid y unas de las palabras que primero aprendí y que me encanta es: “PUPA”. Quiere decir que cuando un niño  se cae o se pega y se hace daño se hace “pupa”. 



Creo que una de las frases que más se escucha,  cuando un niño se hace “pupa” en la casa,  en el parque o, incluso, en los talleres de cReCeR jUnToS cOn ArTe, es:  ¡NO PASA NADA!

La utilizamos tanto cuando nuestro hijo se ha hecho daño como cuando no le ha pasado nada tras un “incidente” en el que se ha asustado y necesita un abrazo o un beso.

Cuando sucede esto, aprovecho esos momentos para explicarle sobre los sentimientos: cuando uno se hace daño, se asusta y por eso lloramos. De esta manera también estamos fomentando la inteligencia emocional de nuestro pequeño.
Siempre tengo a la mano  la “pomada mágica”, en España es el Arnidol, es un producto 100% natural, ya que su composición es a base de plantas naturales (Árnica y Harpagofito). Tiene un formato stick que les encanta a los niños.

Motivo al pequeño para que me diga dónde tiene la “pupa”. Luego le ayudo a utilizar sus deditos  y  juntos ponemos  la “pomada mágica”: Arnidol. en la zona “dañada”. ¡VERÁS QUÉ PRONTO SE LE ALIVIA EL DOLOR!



También puedes usar la “pomada mágica” cuando
tu pequeño le pega a otro niño. Es una buena manera de enseñarle a reparar loque ha hecho. Puedes leer un poco más sobre este tema en el post: Mi hijo pega ¿Qué hago?



Recuerda:

En lugar de decirle: NO PASA NADA, mejor dile: Veo que te caíste y te duele. ¿Te pongo pomada mágica y seguimos jugando? Y es que siempre debemos recordar: ¡QUE Sí PASAAAA! 


Síguenos: 


La oruga glotona… ha renunciado.

He renunciado a mitrabajo, después de 3 años, en una empresa que me dio mucho, dondeaprendí,  luché, lloré, soñé y conocípersonas y familias maravillosas.  Unlugar donde di y recibí mucho cariño día a día. ¡Crecí con todos!

Tomé esta decisión  porque creo que era el momento de seguir micamino; luchar  y disfrutar día a díapara que cReCeR  jUnToS cOn ArTe  evolucione con ustedes. No es fácil. Quieroconfesar que tengo  miedo; miedo a lo“desconocido”. Me imagino que todos hemos sentido este tipo de “miedo/angustia” ante un cambio, como un cambio de país, trabajo, muerte de un serquerido, divorcio, etc… El sentimiento de incertidumbre inunda mi ser al nosaber cómo será mi mañana.  El serconsciente de todo lo que estoy sintiendo hoy, me hizo pensar lo que   pueden llegar a sentir nuestros pequeños cuandotienen que vivir un cambio en su vida.

 “La oruga glotona” ,de Eric Carle,  es un libro muy famoso desde hace variosaños.  Existen muchas versiones delcuento; actividades de la “oruga” hay miles.  No sé si lo han leído, pero  creo que  hoy me siento identificada con la “orugaglotona” al ver  al  personaje  principal cómo terminó su capullo, descansó y se acomodó. Pasaron losdías y luego se convirtieron en meses; estaba tan cómoda, pero tan cómoda, tancalientita, tan protegida, que pensó que no había nada mejor. 

Al pasar los meses  se dio cuenta de que  había una pequeña grieta en su capullo y que,al pasar los días, se hacía un poco más grande. Empezó a tener  miedo y empezó a pensar qué iba a pasar conella si se rompía por completo.  ¿Se ibaa caer? ¡¡Nooo!!  Empezó a pensar: ¿de quérama me podré coger si me caigo?, ¿tendré frio? ¿Podré más adelante hacer otrocapullo tan bonito como éste?  Y pensó:¡¡ Noooo!! ¡¡ Me quiero ir de aquí!
De repente “su casa” serompió por completo y se dio cuenta que podía volar, ir de flor en flor  y conocer lugares que nunca se imaginó. Sehabía convertido en una ¡PRECIOSA MARIPOSA!
¡Cómo me ha servido elcuento!  Reflejar mis miedos y angustiasen el cuento ha sido fantástico. Saber que estoy en proceso de ser Mariposa yque tengo miedo hoy pero mañana podré volar.
Si a mí me ha servido, imagínatea tu hijo.

Les envío la direcciónde la página WEB de cReCeR jUnTos CoN aRtE, mi “nueva casa”. Aquí podrán vertodas las actividades y talleres, así como los lugares donde se realizarán ylas fechas de las jornadas de puertas abiertas. ¡¡ Espero que disfruten conella!!







rEcUeRdA:


Al leer un cuento a tuhijo le estás ayudando a combatir sus propios miedos e inquietudes.


aCtIvIdAd:Una Mariposa


mAtErIaL:


  • Hojas de colores
  • Pedazos de hojas decolores
  • El cartón del  papel de baño
  • Pegamento  de barra
  • Pintura de dedos dediferentes colores.

eN aCcIóN:


1. Dibuja y recorta  en las hojas de colores  las alas de la mariposa.


2. Con la pintura de dedos,motiva a tu pequeño con sus deditos a dar color a las alas.

3.Con el pegamento debarra, pega el cartón del papel de baño con las alas.